España, una apuesta natural para el empresario mexicano
Reflexiones sobre la Ley Beckham, el CDI México–España y la llamada “Ley Mbappé”
Por: Dr. Eduardo Orozco
Socio ISÁS Transfer Pricing / Oficina España
En los últimos años he visto a cada vez más empresarios mexicanos interesarse por España no solo como destino personal, sino como plataforma real para hacer negocios en Europa. Y la verdad es que tiene todo el sentido: compartimos idioma, cultura, forma de hacer negocios y, además, España ofrece hoy un entorno jurídico y fiscal bastante atractivo para quienes saben planificar bien su llegada.
Uno de los temas que más dudas genera es el famoso régimen fiscal conocido como Ley Beckham. Más allá del nombre mediático, estamos hablando de una herramienta legal que permite a quienes se trasladan a trabajar a España tributar con reglas similares a las de un no residente durante hasta seis años, con una tasa fija del 24 % sobre los ingresos laborales hasta 600,000 euros. Para muchos perfiles directivos, emprendedores y fundadores de empresa, esto puede marcar una diferencia real en su carga fiscal.
En el caso de empresarios con vínculos con México, hay otro elemento que no se puede perder de vista: el Convenio para Evitar la Doble Tributación entre México y España. Este tratado es clave porque permite ordenar correctamente dónde tributan los ingresos, evitar pagar impuestos dos veces y, sobre todo, dar certeza jurídica a la operación internacional. Bien utilizado junto con el régimen Beckham, se convierte en una base sólida para construir una estructura fiscal eficiente y defendible.
A esta ecuación se suma la reforma que muchos conocen como la llamada Ley Mbappé, que en realidad amplió el alcance del régimen. Hoy no solo pueden beneficiarse empleados trasladados por grandes empresas, sino también emprendedores, administradores de sociedades, profesionistas que trabajan en remoto para clientes extranjeros, nómadas digitales e incluso los familiares directos del beneficiario. Esto ha abierto la puerta a perfiles mucho más cercanos al empresario real que decide mudarse para hacer crecer su proyecto.
Y aunque este régimen aplica en toda España, no es casualidad que Madrid se haya convertido en el destino favorito para muchos latinoamericanos: el entorno empresarial es potente, la conexión internacional es excelente y, además, la fiscalidad autonómica resulta especialmente competitiva.
Eso sí, si algo he aprendido en la práctica es que estos beneficios no funcionan por inercia. Requieren planeación, estructura y criterio. He visto casos en los que, por una mala implementación o por asesoría deficiente, se pierde el régimen o se generan problemas innecesarios con la autoridad fiscal.
Por eso, desde ISAS Madrid, acompañamos a empresarios mexicanos que quieren establecerse en España con una visión integral: no solo viendo el ahorro fiscal, sino construyendo estructuras sólidas, bien pensadas y sostenibles en el tiempo.
España puede ser una gran puerta de entrada a Europa para el empresario mexicano. Pero como casi todo en materia fiscal internacional, la diferencia entre una buena oportunidad y un problema serio está en cómo se planifica el camino desde el inicio.