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México, 12 de septiembre del 2015.

Primero considero que es importante señalar lo que es un gasto a prorrata ya que actualmente las disposiciones fiscales no establecen lo que debe entenderse por un “gasto a prorrata”, por lo que resulta necesario atender a otras fuentes, como el Diccionario Jurídico Mexicano, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para construir una definición:

PRORRATA. Parte, porción o cuota que corresponde a cada uno en el reparto de beneficios o cargas, deudas o créditos, que se distribuyen entre varios, hecha la cuenta proporcionada de lo que cada uno debe pagar o percibir[1].

Por consiguiente, un “gasto a prorrata” es aquella erogación realizada por una persona que corresponda a una carga o deuda repartida entre varias personas. Cabe señalar que para realizar la correspondiente distribución de lo que cada persona debe pagar, será necesario que se acuerde un concepto en común entre todas las personas entre quienes se dividirá la carga o deuda.

Conociendo lo anterior y analizando que a 33 años de haberse limitado la deducción de los gastos a prorrata que se hagan en el extranjero con no contribuyentes del impuesto sobre la renta (ISR), como medida para evitar que de manera discrecional se pudieran “nivelar” las utilidades o pérdidas generadas por un contribuyente en México, y más que nada porque la forma de negocios ha evolucionado durante ese tiempo, es que las autoridades fiscales se han visto obligadas a definir su postura al respecto, considerando primordialmente lo establecido en los Tratados para evitar la doble tributación signados por nuestro país, así como es importante saber que La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), recientemente declaró inconstitucional el artículo 32, fracción XVIII de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) vigente hasta el 31 de diciembre de 2013, el cual prohíbe la deducción de “los gastos que se hagan en el extranjero a prorrata con quienes no sean contribuyentes del ISR” esto con el mismo fin de evitar la doble tributación o la deducción de los gastos.

En este sentido es importante señalar que cada uno de los contribuyentes tendrá que justificar ciertos requisitos impuestos por la ley para poder deducir estos gastos[2]

[1] http://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/mx/Documents/tax/Gastos-prorrata-2015.pdf

[2] http://www.kpmg.com/mx/es/issuesandinsights/articlespublications/paginas/ff-gastos-a-prorrata.aspx

Requisitos

  1. Que el gasto sea estrictamente indispensable. Por ejemplo, si estamos frente a un gasto a prorrata por servicios intragrupo, se deberá contar con la evidencia de que los servicios han sido efectivamente prestados, y que tienen una estrecha relación con la actividad y objeto del contribuyente.
  2. Que exista una razonable relación entre el gasto efectuado y el beneficio recibido o que se espera recibir. Esto es, contar con la evidencia del beneficio económico obtenido. Por ejemplo, si el gasto estuviera relacionado con mercadotecnia, deberá existir una correlación directa en las ventas.
  3. Si el gasto se realizó entre partes relacionadas, se deberá acreditar que el precio pactado se ubica dentro del rango de precios que hubiesen empleado partes independientes en operaciones comparables, cumpliendo con todas las reglas de Precios de Transferencia.
  4. Contar con la documentación que demuestre que la prorrata se hizo con base en elementos fiscales, técnicos y contables objetivos, no de manera arbitraria o caprichosa por el contribuyente. Esto significa que se deberá aplicar una metodología que permita mostrar que se efectuó un procedimiento lógico y consistente durante el tiempo.

Sin duda, esta sentencia resulta relevante. Sin embargo, no puede interpretarse que resulta aplicable a todos los casos de gastos a prorrata, pues la aplicación del criterio sustentado por la SCJN, dependerá del cumplimiento de los requisitos por ella anotados.

Es importante saber que esta nueva regla ha sido bien recibida por parte de grupos multinacionales, debido a que históricamente no era posible deducir los gastos a prorrata que beneficiaban a sus empresas subsidiarias o afiliadas en México. Bajo las nuevas regulaciones, estos grupos podrán deducir de manera adecuada los gastos que benefician a sus compañías en México, siempre y cuando cumplan con los requisitos fiscales y de precios de transferencia establecidos.

Sin embargo, la cantidad y naturaleza de los requisitos pueden resultar complejos al momento de implementar la deducción, situación que puede desincentivar la aplicación de esta regla. Además, algunos conceptos incluidos en las nuevas reglas como “relación razonable entre los gastos incurridos y el beneficio recibido” implican necesariamente una valoración subjetiva, sobre la que no se proporcionan lineamientos o guías que permitan establecer claramente el cumplimiento de este requisito. Por lo anterior, es recomendable evaluar caso por caso para evaluar el costo-beneficio de la deducción de los gastos a prorrata con no-residentes.

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